LEl delantero Francesco Graziano, fichado en 2011, firma un contrato de dos años con el Palermo. Francesco Graziano, nacido en 2011, juega como delantero. Su pasión por el fútbol comenzó a temprana edad: dio sus primeros pasos con un balón entre los pies, pateándolo, y desde entonces no ha parado. Su familia, que vive para el fútbol, ha jugado un papel fundamental, especialmente sus primos, con quienes pasaba mucho tiempo. Más Pasó toda su vida jugando en las calles. Esta pasión nunca se desvaneció con el tiempo; de hecho, solo se hizo más fuerte. Jugó en cuatro clubes diferentes, incluyendo clubes juveniles y escuelas de fútbol. Su primera experiencia fue a los cuatro años, cuando comenzó a entrenar en un club juvenil de su barrio, aprendiendo los fundamentos del fútbol. A los cinco, se mudó al Atlético Isola, una escuela de fútbol a unos dos kilómetros de su casa, donde permaneció un par de años. Más tarde decidió mudarse al Virtus Olimpia, y luego, a los trece, al Sant'Ernesto, donde disfrutó de una aventura de un año: una experiencia maravillosa llena de partidos, victorias y goles. Jugaba como delantero o extremo, pero también como quinto mediocampista.
Francesco Graziano, delantero en 2011. Técnica y visión del juego.
Es un jugador versátil, rápido, con un buen disparo, y su punto fuerte es el regate, que le permite encontrar a su rival y, por lo tanto, arriesgarse. Tiene una visión de juego excelente. Su posición preferida es la de extremo izquierdo, recortando hacia su pierna derecha, la más hábil, para disparar. Uno de sus recuerdos más especiales ligados al fútbol es, sin duda, ganar el campeonato regional con Sant'Ernesto: una trayectoria emocionante, llena de emoción y dramatismo, con un merecido triunfo. La final, en particular, quedará grabada en su memoria: fue protagonista en el campo y ese mismo día recibió la noticia de su llegada al Palermo. Una emoción única. Un regalo significativo. Su sueño secreto es, sin duda, convertirse en un futbolista de élite. Por eso trabaja cada día con compromiso y determinación. Hace unos días firmó con el primer equipo, y la ilusión de vestir los colores de su ciudad, la que siempre ha apoyado: Palermo. La competencia es feroz, pero para él, esto es una motivación más para superarse constantemente.
El fútbol es su vida.
Para Francesco, el fútbol es la vida. Él mismo lo dice: Quiero agradecer a algunas personas fundamentales para mí, como el entrenador Giuseppe Cintura, quien siempre ha creído en mí, me ha dado la confianza necesaria, me ha ayudado a cambiar mi rol y ha contribuido a mi crecimiento como jugador y como persona. Tengo una relación muy especial con él y lo aprecio muchísimo. Agradezco a mi familia, que siempre está ahí para mí, y a mis compañeros que estuvieron presentes en la firma. Estoy aquí en parte gracias a ellos. Francesco Graziano, un joven educado y respetable, un profesional de corazón, incluso antes que de piernas. Ahora inicia una importante etapa, llena de retos y sueños por alcanzar, vistiendo la gloriosa camiseta del Palermo Calcio. Su mente y su corazón tienen un solo objetivo: el terreno de juego donde podrá demostrar su valía. Partita Esto es solo el comienzo. Este es solo el primer paso hacia una gran meta.
Buena suerte Francesco
(Foto de Francesco Graziano)