Roma devuelve a sus ciudadanos (y visitantes) una parte del Coliseo que permaneció oculta durante siglos. Gracias a un nuevo proyecto de mejora y remodelación, los deambulatorios meridionales del Anfiteatro Flavio —en el lado sur— se están transformando en un espacio público accesible, diseñado por el estudio del renombrado arquitecto Stefano Boeri.
Una idea sencilla: hacer que la "verdadera extensión" del monumento vuelva a ser percibida.
El objetivo principal del proyecto, según explicó el propio Boeri al margen de la presentación en Roma, es brindar a todos la oportunidad de comprender mejor el tamaño y las proporciones originales del Coliseo en su lado sur.
No se trata simplemente de una operación estética: el objetivo declarado es "sentir" físicamente la grandeza del monumento, lo que permite comprender mejor su extensión real y la relación entre sólidos, vacíos y caminos.



De adentro hacia afuera: un espacio para descansar en contacto con la historia.
Uno de los aspectos más interesantes es la transformación en su uso: lo que antes era un interior ahora es un exterior, pero conserva, en proporciones, dimensiones y materiales, la impronta del Coliseo original.
El diseñador concibe este nuevo espacio como un lugar de descanso: un sitio donde detenerse tras una visita, esperar para entrar y relajarse. Una idea concreta de un «espacio público» dentro de uno de los yacimientos arqueológicos más emblemáticos del mundo, donde la proximidad al monumento se integra en la experiencia.
Arqueología y arquitectura "de la mano"
Boeri también hizo hincapié en el método de trabajo: la colaboración continua con arqueólogos del Parque Arqueológico del Coliseo. Mientras avanzaban las excavaciones, el equipo del proyecto trazó el perímetro original del monumento; los arqueólogos verificaron las medidas y los planos, confirmando (o corrigiendo) sus hipótesis.
Un proceso de diseño compartido que reúne diversas habilidades y que, en palabras del arquitecto, se convierte en un ejemplo exitoso de colaboración entre la arqueología y la arquitectura contemporánea.
Una nueva forma de experimentar el Coliseo
El nuevo diseño del lado sur no pretende "reinterpretar" el Coliseo, sino hacerlo más accesible. Es un proyecto que busca combinar protección y disfrute: realzarlo sin ostentarlo, abrirlo sin trivializarlo.
Y, sobre todo, devuelve al Anfiteatro Flavio a una dimensión más cotidiana: no solo un icono para fotografiar, sino un espacio para recorrer y habitar —aunque solo sea para tomar un descanso— con la singular sensación de estar, literalmente, a pocos pasos de la historia.