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Lidia Conti y su auténtica cerámica artística

Lidia Conti y su obra se exhiben hasta mañana en la Galería Minoriti (Foto: Angela Strano).

Una mujer que salió de su zona de confort para expresar su creatividad. Una artesana cuyas creaciones transmiten la satisfacción de expresar su talento. Lydia Conti, A través del arte de la cerámica, expresa su esencia.

Los orígenes de un camino innovador

Lidia Conti comenzó a modelar figuras femeninas en arcilla a los 10 años. Esta técnica siempre la atrajo porque estimula el sentido del tacto. Pero a los 33, dio un giro radical a su vida: dejó su trabajo estable como higienista dental para dedicarse a lo que siempre había amado. Trabajó durante siete años en un taller artesanal para aprender técnicas cerámicas, en particular cómo mantener la forma de un objeto, tras haber dominado el arte del modelado desde la infancia. Después de adquirir las habilidades necesarias, Lidia abrió su propio negocio artesanal, un taller en Gravina di Catania, que dirige desde hace 30 años. Es un estudio de arte con escuela, establecido desde hace 25 años, donde imparte clases de cerámica. Quienes desean aprender este arte, ya sea como pasatiempo o como profesión, acuden a ella.

La producción y el laboratorio se llaman Galì (unión de los nombres Gaetano y Lidia) cerámica artística. Con esto, la artesana expresa afecto y gratitud hacia su hermano, quien la inspiró a acercarse a la cerámica al regalarle el horno. A lo largo de los años, Lidia ha participado en varias exposiciones tanto en Sicilia como en el extranjero, como la MIDA en Florencia. La mujer forma parte de la asociación Delfare, junto con Alberta Dionisi, Ángela La Rosa, Laura CalaresoEs decir, artesanos autogestionados. La exposición de Artes y Oficios se está celebrando actualmente en el Claustro Minorita, donde Lidia también expone, y puede visitarse hasta mañana. Posteriormente, del 14 al 20 de junio, participará en una exposición en Malta.

Lidia Conti y su relación con lo femenino en la cerámica
Lo femenino, una dimensión frecuentemente expresada en las creaciones de Lidia Conti (fotografía: Angela Strano)

Cerámica artística de Lidia Conti

El modelado de la futura pieza se realiza en varias fases. Tras dar forma al material, este se corta y se ahueca; la artesana utiliza arcilla blanca y roja en su trabajo. El material se coloca en un horno a 980 °C para consolidar la forma, lo que permite las fases posteriores. A continuación, la pieza se esmalta y se pinta (con una gran variedad de decoraciones), seguida de una segunda cocción en horno para fijar el color. Las piezas resultantes son únicas, pintadas completamente a mano, y en ellas Lida Conti expresa su talento artístico.

La producción corresponde a la cerámica siciliana antigua, con artefactos tradicionales como bummoli malandrini, cabezas de moros y lumière. También hay innovación, con temas que recuerdan la relación con la naturaleza (paisajes). Lidia Conti, en muchas de sus creaciones, representa la femenino: una dimensión que genera vida pero que siempre ha encontrado opresión. La artesanía saca a relucir el potencial de las mujeres, reprimido durante milenios por el orden patriarcal, y hoy existen más oportunidades para fomentarlo. Las creaciones incluyen estatuillas, pinturas, lámparas, bandejas y diversos objetos de decoración. Todos estos elementos hacen que el hogar sea un espacio más acogedor y colorido, un lugar que disfrutamos a diario. De esta manera, se crea y se difunde la belleza, una cualidad cada vez más necesaria en los tiempos que corren.

Lidia Conti, entre tradición e innovación
Todos los objetos pintados a mano y coloridos son obra de Angela Strano.

Artesanía que deja huella.

Hay personas que llevan veinte años viniendo al taller de Lidia Conti. Realizan su trabajo allí, debido al ambiente acogedor que se genera. Ella cree firmemente en el valor de la artesanía, Un recurso auténtico para transmitir a las generaciones futuras. En una era de homogeneización de productos, las características de las piezas únicas se aprecian con mayor claridad. La tradición se transmite, no como una actitud cerrada, sino como un recordatorio de las costumbres y tradiciones de un lugar. La vida de Lidia Conti es un claro ejemplo de alguien que abandona su zona de confort para perseguir lo que realmente desea, con todos los riesgos que ello conlleva. Para ella, el arte y la artesanía son gratificantes porque le permiten expresarse.

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