Desde Sudamérica hasta Asia, la Fundación apoya a quienes desean redescubrir la lengua de sus antepasados o acercarse a la cultura italiana por primera vez.
Algunos lo guardan como un tesoro familiar, susurrado entre las paredes de sus hogares a través de generaciones. Otros lo buscan desde lejos, impulsados por la curiosidad o por ese antiguo sentimiento de pertenencia que no conoce fronteras geográficas. La lengua italiana es todo esto: raíces, identidad, un puente entre mundos. Y la Fundación Italian.it ha decidido hacerla accesible a quienes realmente desean aprenderla, independientemente de dónde se encuentren en el mundo. A través de un programa de becas dirigido específicamente a los descendientes de emigrantes italianos, pero no limitado a ellos, la Fundación Ha apoyado a decenas de estudiantes en el inicio o la profundización de sus estudios de italiano. Un compromiso concreto que se ha traducido en oportunidades reales: cursos reconocidos, preparación para certificaciones oficiales y acceso a la cultura italiana en su máxima expresión.
El proyecto ya ha llegado a Sudamérica, donde doce becas Se otorgaron en Argentina a descendientes de italianos y a estudiantes locales que deseaban aprender más sobre el idioma y la cultura del Bel Paese. Una ceremonia significativa, celebrada en presencia de los Cónsul italiano en Buenos Aires, Confirmó la importancia simbólica y concreta de estas iniciativas: el lenguaje no es solo una herramienta de comunicación, sino un acto de cariño hacia las comunidades que aprecian a Italia.
La Fundación no se detiene ahí. Su visión es expandir progresivamente el programa, llegando a nuevas comunidades italianas alrededor del mundo y creando una red cada vez mayor de estudiantes, profesores y entusiastas unidos por un denominador común: el amor por la lengua italiana. Porque enseñar italiano, en cualquier parte del mundo, significa mantener vivo algo valioso. Significa decirle a quien quiera escuchar: tú formas parte de esta historia.