Desde Argentina hasta Estados Unidos, la gastronomía italiana goza de una popularidad sin precedentes. Las exportaciones agroalimentarias alcanzan los 72,5 millones de euros, y la demanda online de productos "Made in Italy" va en aumento: la pasta, el queso y el aceite de oliva encabezan las búsquedas.
Existe un embajador italiano que habla todos los idiomas y no necesita traductores: la comida. Desde los supermercados de Buenos Aires hasta las cocinas de Nueva York, el Made in Italy sigue conquistando el planeta en la mesa, y las cifras de 2025 lo confirman con toda claridad.
Un disco tras otro
Las exportaciones agroalimentarias italianas han alcanzado el 72,5 millones de euros, un 5% más que el año anterior. De esta cantidad, 62,5 millones provienen de alimentos, bebidas y tabaco, mientras que 10 millones provienen de productos agrícolas. Este resultado sitúa a Italia en la cima. sexto lugar entre los exportadores mundiales de alimentos, con una cuota de mercado del 4,7%.
A la cabeza de la carrera se encuentran sectores que son símbolos de nuestra cultura gastronómica: el quesos y productos lácteos crecerán un 13,7%, el carne del 10,4%, mientras que "otros productos alimenticios" registraron un +12,7%. Los productos horneados y los productos de harina también siguen ganando terreno, con una cuota de mercado global para Italia que ha pasado del 6,4% en 2015 al 8,2% en la actualidad.
La pasta, la reina indiscutible
Si hay un plato que representa a Italia en todos los rincones del mundo, es la pasta. Hoy en día llega a más de 200 paísesY los consumidores más fieles siguen siendo Alemania, Francia, el Reino Unido y Estados Unidos. Pero la verdadera noticia es otra: la curiosidad digital está creciendo. Las búsquedas en línea en el extranjero de productos como pasta, queso y aceite de oliva están aumentando notablemente, lo que indica que el deseo de cocinar comida italiana ya no es una moda pasajera, sino un hábito que se está arraigando en los hogares de millones de familias.
No solo pasta: también la chocolate Italiano (de 6,2% a 7,2% de cuota global), el conservas vegetales (del 6% al 7%) y el café (del 4,6% al 5,2%) están ganando terreno en los estantes de todo el mundo. Esto indica que la despensa italiana en su conjunto, y no solo un producto, se percibe como sinónimo de calidad.
La comida como puente entre dos mundos
Para las comunidades italianas en el extranjero, todo esto tiene un sabor especial. En Argentina, aproximadamente 30 millones de personas con origen italiano, en Brasil más de 32 millonesCon São Paulo como capital de una vibrante diáspora, para ellos un plato de pasta los domingos, una rebanada de queso o una taza de café son más que comida: son recuerdos, familia, identidad. Son el hilo conductor que une a las generaciones criadas al otro lado del océano con las tierras de sus abuelos y bisabuelos.
El auge de los productos Made in Italy también lo demuestra: no solo la capacidad de las empresas italianas para conquistar nuevos mercados, sino también la fuerza de una cultura que, allá donde llega, es recibida como algo auténtico y valioso. Cuando un producto italiano entra en una cocina extranjera, trae consigo un pedazo de historia, paisajes y conocimientos transmitidos de generación en generación.
Una riqueza que debe ser preservada
Detrás de cada récord hay miles de agricultores, queseros, fabricantes de pasta, carniceros y pequeños negocios familiares que defienden la calidad y la tradición a diario. Son responsables de la excelencia de un país que, si bien no es el más grande del mundo, se distingue por su exquisita gastronomía.
La gastronomía italiana no es solo una cuestión económica: es un patrimonio cultural que une a Italia con sus descendientes en todo el mundo y fascina a quienes nunca han sido italianos. Y si las búsquedas en internet siguen aumentando, una cosa es segura: el apetito mundial por Italia no disminuirá pronto.