Con prudencia pero también con una buena dosis de optimismo, registramos que el número de nuevos infecciones en una de las zonas de Lombardía más afectadas por la emergencia del Coronavirus, el provincia de Crema, permanece muy por debajo del umbral de alarma. Y el número de pacientes ingresados en el Hospital Maggiore desciende regularmente. A la luz de estos datos, el director general de la empresa territorial socio-sanitaria Germano Pellegata ha anunciado en estos días la salida del 52 médicos cubanos que acudió al rescate de Italia el 22 de marzo para gestionar el hospital de campaña creado específicamente para pacientes con Covid-19 en Crema.

El apoyo del equipo cubano ha sido crucial, durante su estadía los médicos se han distinguido todos por su sentido de humanidad, por la amabilidad y profesionalidad con la que se han propuesto ante pacientes difíciles, algunos muy serios, y todos igualmente perdidos ante lo que era un mal desconocido. “Nos sentimos afortunados porque además de profesionales hemos conocido a hermanos. Su aporte ha sido fundamental ". Es el saludo que Estefanía Bonaldi, alcalde de Crema, reservado para la Brigada. De hecho, henry reeveEl trabajo (ese es el nombre del equipo) terminó hace una semana. Sin embargo, los médicos querían observar una garantía de autocuarentena antes de tomar el avión y regresar a casa.
Gratitud hacia los 52 profesionales cubanos provenían de todo el personal hospitalario pero también, contundentemente, de ciudadanía. “Hace dos semanas organizamos algunos eventos para saludarlos e iniciamos una recaudación de fondos para apoyar un hospital infantil en La Habana. Y aunque su hisopo fue negativo, los médicos prefirieron respetar el período de cuarentena antes de partir nuevamente. Al amanecer nos subimos a su bus con la bandera de Cuba en nuestras manos y con ojos brillantes para agradecerles una vez más, pero nos gusta pensar que solo fue un adiós y no una despedida, porque seguiremos haciendo cosas lindas juntos. . " Estas son las palabras del alcalde, palabras conmovidas y sinceramente agradecidas.

El hospital de campaña de Crema, creado por el Departamento de Salud del Ejército Italiano a mediados de marzo y desmantelado a finales de mayo, estaba en el estacionamiento entre el hospital Maggiore y el antiguo juzgado. Está operativo desde el 24 de marzo, un par de días después del desembarco de la brigada en Malpensa. Se dieron a conocer a la prensa los gastos incurridos por el apoyo de los cubanos y los 35 militares que gestionaban las plantas y la logística de la estructura temporal: 1,300 euros diarios para la Brigada y otros 1,000 para militares y oficiales. En dos meses, alrededor de 130,000 euros. Se considera muy poco el esfuerzo humano de todos ellos, y sobre todo el bien que de él se deriva.
En el manejo de la emergencia por Coronavirus, el hospital de campaña fue fundamental. Entonces, por supuesto, su personal. Su Camas 32 más otros tres para cuidados intensivos fueron ocupados a los pocos días de su instalación. La estructura temporal se transformó en solo tres meses en un hospital que acogió a muchos pacientes de Covid en una provincia que registró un paciente positivo por cada 68 habitantes, es decir, más de 2,000 infectados y 900 muertes oficiales. Una herramienta de muerte impresionante, rara vez registrada en otros centros urbanos del mundo. Por eso el esfuerzo y la humanidad de los médicos no tiene precio. Gracias a ellos, por tanto, infinitamente. Y gracias Cuba, por supuesto.



