La frisella salentina es uno de los símbolos de la cocina de Apulia, un plato sencillo y lleno de historia que aún hoy cautiva por su autenticidad.
Es un pan tostado, con forma de rosquilla, que surgió de la necesidad de conservar el pan durante mucho tiempo en tiempos en los que no existían neveras ni grandes posibilidades de desperdicio.
Orígenes y tradición de la frisella
La primera evidencia de friselle se remonta a Edad Media:fueron considerados el pan de los campesinos y los marinerosDe hecho, gracias al doble proceso de cocción, se mantenían fragantes durante semanas y se convertían en un alimento práctico para llevar al campo o al mar.
Bastaba con un poco de agua de mar o de pozo para ablandarlas nuevamente y dejarlas listas para ser sazonadas.
En Salento, como en otras zonas de Apulia, hoy la frisella se ha convertido en un plato típico de verano:Ligero, fresco y rápido de preparar, pero a la vez nutritivo.
La receta: cómo hacer frisella en casa
Hacer friselle en casa requiere un poco de paciencia, pero la receta es sencilla y muy satisfactoria.
- Ingredientes (para unas 10 friselle): 500 g de harina de trigo duro (o mitad de trigo duro y mitad de harina integral, para un sabor más rústico), 300 ml de agua tibia, 10 g de levadura de cerveza fresca (o 3 g seca), 1 cucharadita de azúcar, 10 g de sal
Para disfrutarla al máximo, la frisella debe humedecerse ligeramente con agua y cubrirse con ingredientes frescos: los más clásicos son tomates cherry maduros, aceite de oliva virgen extra, orégano y una pizca de sal. Pero también se puede añadir cebolla, alcaparras, aceitunas o atún, según la tradición y la imaginación.
El procedimiento
- 1. Disolver la levadura y el azúcar en un poco de agua tibia.
- 2. En un tazón grande, combine la harina y la sal y agregue gradualmente el agua y la levadura.
- 3. Amasar hasta que la masa esté suave y elástica. Tapar y dejar reposar durante 2 horas, hasta que doble su volumen.
- 4. Dividir la masa en porciones de 100 g aproximadamente y formar “donas”.
- 5. Colócalas en una bandeja de horno enharinada y déjalas reposar durante una hora más.
- 6. Hornear en horno precalentado a 200ºC durante unos 15 minutos, hasta que esté dorado.
- 7. Retirar del horno, dejar enfriar, cortar por la mitad horizontalmente y volver a meter al horno a 150ºC durante 20-25 minutos más, hasta que esté crujiente y bizcochuelo.
La frisella también es ideal para una velada informal con amigos, sin perder demasiado tiempo en la cocina. ¡Que disfrutes de tu frisella!







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