VENETO
Desde el mar Adriático hasta las cumbres de los Dolomitas, pasando por el valle del Po. y las colinas de la Prosecco, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCOEl Véneto es una región de gran variedad y belleza diversa. Es la cuna de Venecia, la Serenísima, la ciudad más fotografiada y querida del mundo, construida sobre el agua y suspendida en el tiempo; es la Verona de Romeo y Julieta, con su anfiteatro romano, que aún sirve de escenario para la ópera al aire libre; es Padua, con su universidad —la segunda más antigua de Italia— y la capilla Scrovegni, decorada con frescos de Giotto; es la Vicenza palladiana y Treviso, una ciudad de agua. Una región que ha sabido conservar sus profundas raíces al tiempo que se ha convertido en uno de los motores productivos de Italia.
Playas y lagunas
La costa del Véneto se extiende a lo largo de más de cien kilómetros por el Adriático, desde las playas de Bibione y Caorle hasta Jesolo, Cavallino-Treporti y Chioggia. Chioggia, conocida como la "Pequeña Venecia", con sus canales, puentes y mercado de pescado, es una de las ciudades lagunares más auténticas. La laguna veneciana, el mayor sistema lagunar del Mediterráneo con sus 118 islas, ofrece experiencias únicas: las islas de Murano con sus fábricas de vidrio, Burano con sus casas multicolores y encajes, y Torcello con la Basílica de Santa Maria Assunta y sus mosaicos medievales. El Lido de Venecia, sede del Festival de Cine de Venecia, es una de las playas más elegantes e históricas de Europa.
Paisajes
Los Dolomitas de Belluno, con las Tre Cime di Lavaredo, la Marmolada y el Parque Nacional de los Dolomitas de Belluno, ofrecen paisajes de montaña de renombre internacional. Las colinas de Conegliano y Valdobbiadene, productoras de Prosecco y reconocidas como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2019, se extienden en suaves laderas salpicadas de viñedos, villas venecianas y pueblos medievales. La Riviera Berica y los Montes Euganeos, picos volcánicos en el valle del Po, albergan balnearios, abadías y jardines históricos. Las villas palladianas —La Rotonda, Villa Barbaro en Maser y Villa Foscari— son el ejemplo más extraordinario de la arquitectura rural renacentista, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1996.